30 mar. 2011

Libro: La palabra empeñada. Investigaciones sobre medios y comunicación.





 

Recomendación de Libro. 
Pueden bajarlo en PDF


La palabra empeñada. Investigaciones sobre medios y comunicación pública en Argentina
Autores varios
ISBN: 978-987-20736-6-4
Editor: C3 Fundación Friedrich Ebert
Edición: 2010
Páginas: 200







 Este trabajo fue editado gracias al apoyo del Centro de Competencia en Comunicación para América Latina, para continuar la iniciativa de otros colegas de Latinoamérica para aportar el fragmento del ejercicio de la palabra en Argentina al mosaico de la libertad de expresión del continente. Para ello, se pusieron en común los aportes que periodistas e investigadores desarrollaron recientemente sobre distintos aspectos de la comunicación pública. La pluralidad de perspectivas era imprescindible para abordar el tema de medios y gobierno con la complejidad necesaria, pero lo más importante es que demostró que es posible encontrar numerosas coincidencias aun en miradas contrapuestas cuando se analiza con responsabilidad el lugar que la información y los medios tienen en democracia.

El libro La palabra rota editado por Fundamedios relataba el panorama del periodismo en Ecuador. En Argentina, el título La palabra empeñada permite describir el complejo vínculo de medios, periodistas, gobierno y ciudadanía.  En nuestro país, la palabra está empeñada porque muchos actores la comprometieron con la ciudadanía a través de una ley para los medios audiovisuales que la obliga a cumplir con expectativas de pluralismo y equidad de muchos que apoyaron esa iniciativa. Pero también sigue empeñada en conseguir una ley que habilite el acceso a la información para todos los ciudadanos y otra que regule la asignación de fondos públicos a la publicidad oficial, y pueda por fin la palabra liberarse de la trama de dineros e intereses que a veces la dejan embargada en intermediarios que no siempre tienen como principal objetivo la información democrática.

Este investigación se ocupa de la comunicación pública de Argentina a nivel nacional, sin desconocer por ello que las cuestiones que se plantean merecen también un estudio en distintos ámbitos en que se expresan gobierno, medios y ciudadanía. La disponibilidad de estudios a nivel nacional fue determinante para elegir ese ámbito y brindar así un panorama desde la complejidad y profundidad que merece el tema. Pero no se agota aquí la tarea y sería esperable que sirva de invitación para emprender nuevos estudios que consideren esta problemática en los ámbitos provinciales y locales, porque así como este libro pretende aportar un fragmento al mosaico de la comunicación del continente, cada espacio público es imprescindible para configurar el panorama nacional.

La obra fue posible gracias al aporte generoso de organizaciones de la sociedad civil, académicos, periodistas y analistas que no dudaron en compartir sus estudios, trabajos y reflexiones para condensar en pocas páginas trabajos de muchos años, como indica las copiosas fuentes que aparecen al final de la obra. Su participación es una prueba incontrastable de que a pesar de los intereses, las presiones, los voluntarismos, las limitaciones, los aciertos y desaciertos, la palabra sigue, obstinada, perseverante, empeñada en procurarse su irrenunciable libertad.

Más Información sobre este libro en www.catedraa.com.ar

29 mar. 2011

Glasnot y Perestroika.

Artículo publicado en www.abcomunicaciones.com.ar/blog


Estas eran las palabras con la que el ex presidente de la Ex URSS abrió las reformas que terminarían con ese gran imperio Ruso. Hoy las empresas están bajo el mismo proceso.
La era de la transparencia promete grandes ventajas a las empresas que capitalizan la información disponible on line en sus estrategias de negocios. Pero tras ese horizonte de oportunidades se ciernen amenazas para un bien tan intangible como precioso: la imagen y la reputación.

La creciente difusión de información corporativa, tanto en los blogs como en redes sociales y comunidades on line, deja al desnudo la intimidad de las empresas. Y revela que en un contexto de mayor exposición es imperioso incentivar la confianza de clientes, empleados y accionistas.

Ya son miles de millones los generadores de contenido que no dudan en opinar, aconsejar o criticar tal o cual producto, tal o cual empresa y hasta presidentes comienzan a ser derrocados.

En este sentido, internet mediante, gobiernos, empresas, clientes, empleados y ciudadanos son pares. Bajo la mirada de los otros, frágiles y expuestos, conviven todos juntos como en un zoológico de cristal, sin jaulas o protección, ni cuidadores.

Pero la transparencia no puede vivirse como una imposición a la que hay que resignarse, sino debe ser una elección. El miedo a ser descubierto infraganti debe dar paso a la gestión de la información y la acción. De esta forma gestionar la información o contenidos es gestionar la imagen y la reputación.

¿Esto quiere decir que si el Rey está desnudo se dirá que él está desnudo?.  ¿Éste debe aceptar el hecho? Pero la gestión de esa información es, además de aceptar el hecho, que no se diga que tiene sobrepeso.

Para Grahame Dowling y Warren Weeks se debe pensar de esa forma. El perfil de la empresa en los medios on line y off line, impulsan los factores de la reputación y ésta es determinante en la credibilidad y el éxito. En este sentido no queda dudas que en este escenario la economía actual tiene como base la información y la confianza.

La comunicación interna tiene una gran tarea por delante que es la producción de información que contrarreste, apoye y/o genere información que ayude a los “otros” a tener una opinión favorable. No se trata de inventar, mentir o recrear hechos que no se corresponde con la realidad, sino de generar confianza en los empleados para que ellos sean voceros ad honorem de la organización y ofrezcan su punto de vista.

Una tarea que implica asumir riesgos y un cambio de mentalidad: pasar del es bueno saberlo, al necesitamos saberlo.


7 mar. 2011

De Egipto, Goyas, Iglesias, crisis, procesos y proverbios chinos

En mi post del 12 de febrero me referí a la crisis de Egipto y añadí: “Esta palabra la solemos usar mal, pues no significa que algo vaya mal, sino que un proceso se ha vuelto imprevisible y puede salir por donde menos se espera. Hace referencia pues a un momento muy delicado. El enfermo entra en crisis cuando la fiebre sube a un punto en que en unas horas se muere o se cura. Y, por tanto, la crisis se diferencia de la lisis, que significa desintegración, pero no la niega, sino que la posibilita. Depende del curso evolutivo de los acontecimientosDe Egipto, Goyas, Iglesias, crisis, procesos y proverbios chinos” (…) La crisis es una encrucijada y las encrucijadas son el espacio de las estrategias pues obligan a tomar elecciones, no siempre afortunadas.”

Lo que yo no sabía entonces es que al días más tarde, el presidente saliente de la Academia de Cine de España gran director de cine, Alex de la Iglesia, en su discurso de la gala de los Premios Goya, iba a decir algo parecido:
"Dicen que he provocado una crisis y esta palabra en griego significa proceso o cambio y el cambio es acción y el cambio es actuar, nada de lo que valía antes vale ya, las reglas del juego han cambiado".
Sin pretenderlo Alex de la Iglesia había puesto la palabra crisis en la mira de todos. Como si con los 4 millones de parados no fuese ya suficiente. Pero ese es el poder de las galas televisadas y del morbo de una dimisión anunciada.

Lo cierto es que la explicación semántica de Alex de la Iglesia peca de ser forzada para poder concluir con lo que él quería, esto es con que “las reglas del juego han cambiado” (y… Vd. Sra Ministra de Cultura no se ha enterado).Bueno esto último no lo dijo, claro, pero a buen entendedor…Para los que no estén en el ajo se trata de una polémica con la Ley Sinde de fondo.

Es verdad que la crisis es un proceso, pero no es menos cierto que muchas cosas son procesos y no por ello son crisis. La crisis, insisto, es cuando el proceso- sea el que fuere- ha llegado a un punto crucial y decisivo.

De acuerdo a los orígenes etimológicos término, la palabra crisis viene del griego κρισις (krisis) y este del verbo κρινειν (krinein), que significa "separar" o "decidir". Crisis es algo que se rompe y porque se rompe hay que analizarlo. De allí el término crítica que significa análisis o estudio de algo para emitir un juicio, y de allí también criterio que es razonamiento adecuado. La crisis nos obliga a pensar por tanto produce análisis y reflexión.

La crisis o posible "separación" o "rompimiento" es un punto crucial y decisivo. En la medicina es usado para referirse cuando uno esta al punto de la muerte. Es allí entonces donde los doctores tienen que analizar los síntomas y decidir si el paciente vive o muere.

Por cierto, hay una segunda acepción de crisis en griego: “elección”. Dado que la crisis es el momento de la disyuntiva, hay que elegir. Y eso me devuelve a mi punto de partida: las encrucijadas y las bifurcaciones son los espacios de la estrategia, hay que elegir un camino, aquel que mejor prometa llevarnos a nuestros futuro deseado, es decir a nuestras metas.

Pero mas allá de la semántica y la etimología está la sabiduría, y si es eso lo que buscamos y para ello tenemos que remontarnos a la filosofía oriental. Y es así como desde la vieja China recibimos en forma de proverbio una de las mejores lecciones de nuestra vida: “las crisis son oportunidades disfrazadas”.

Esta es una idea de la que participa la Nueva Teoría Estratégica cuando nos dice que debemos pensar más en la articulación social que en el conflicto y en la oportunidad más que en el problema.

Luego si estamos en crisis- y parece que al menos en España sí lo estamos- busquemos con ahínco nuestra oportunidad. Seguro que nos está esperando en cualquier esquina. Suerte y a por ella!.

Rafael Alberto Pérez. www.tendencias21.net/estrategar/

La sostenibilidad en tiempos insostenibles, según el GRI

Daniel Vargas es el country program manager del Global Reporting Initiative (GRI) en el Perú. Y a esta revista concede una entrevista par...