15 feb. 2011

El periodismo perezoso.

Hay medios gráficos, televisivos y digitales que optan por publicar lo que ya es público. Es el periodismo Perezoso.

En la internet es más visible, aunque para los ojos especialista de los acostumbrados al zapping  noticiosos, en la televisión también se nota. Es menos evidente en el periodismo gráfico -salvando algunas publicaciones especializadas donde, sin tapujo, usan el esfuerzo de los bloggers o de algún profesional distraido-.

El periodismo Perezoso no se esfuerza en editar, cortar, pegar y armar con muchas otras fuentes un texto "original", propio, que siguiendo aquella máxima de Borges que decía algo así como "que el plagio es la copia textual, pero la copia de muchos textos en un solo texto era creatividad".
El periodismo Perezoso usa el trabajo de otros sabiendo que su medio, al tener una "supuesta" mayor audiencia  de un publico particular dará un "supuesto" prestigio al autor del artículo. Una mentira en la que muchos creen por no tener los datos del readership.

Aquí  no me refiero a los bloggers. El bloggero  no es periodista. Juega a serlo. No segue ciertos parámetros que identifican al periodista como tal.
Un blogger es un divulgador, un "buzz". Por lo tanto que copie y pegue noticias de otros, los cite o no -queda en su conciencia moral-, y en última instancia tampoco importa, porque el oficio del blogger es decir algo personal sobre un tema específico a sus pares.

El periodismo es otra cosa. Al periodista se le enseña “el oficio” de convertir un hecho en noticia, independientemente de la temática, y para ello se le educa en conceptos y técnicas de investigación, búsqueda de informaciones contrastadas, redacción periodística y también ciertos esquemas inamovibles para que un artículo o noticia sea “periodístico”. Así, el periodista se encuentra determinado por las características propias de un medio de comunicación y su política editorial. Estas características identitarias -aunque en crisis- diferencian  a los medios masivos de comunicación de otros medios de información.

Pero el periodismo perezoso abunda. El periodismo se ha vuelto perezoso por desidia y por un recorte de presupuesto de las corporaciones periodísticas y la proliferación de las notas de opinión que es otra variante del periodismo perezoso.

En la televisión vemos a diario en los programas de chimento la pereza de los productores. Usando material de otros programas se convierten en marketineros virales de situaciones absurdas y bizarras. O en los noticieros cuando una misma imagen televisiva recorre todos los programas de noticias, sin importar el canal, a la que le agregan diferentes tonos periodístico según la identidad discursiva de cada noticiero.
Pero donde más se observa este tipo de periodismo, donde los editores perezosos se amontonan, es en las revista especializadas en comunicación que usan artículos de otros, de bloggers e investigaciones ya publicadas en páginas webs, blogs y revistas universitarias. No hay entrevistas, ni cita de fuentes directas. No hay novedad.

¿Cuál es el negocio? Ninguno y todos. Sin costo de producción se produce. Se venden productos seudo originales y los autores por un poco de fama (porque la vanidad también abunda) dejan que sus productos pierdan el valor del esfuerzo realizado.
De esta forma hay una cantidad increible de información dando vueltas por el mundo -en todos sus formatos-, pero una pobreza de novedad -noticias- como nunca antes publicada.

El periodismo perezoso es una tendencia cada vez más fuerte que pone en riesgo al periodista, a la empresa periodistica, a la fuente directa y a la autoridad de la noticia frente a la audiencia.

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